tomamos suavemente un lápiz grafito y comenzamos a escribir y al escribir senti la necesidad de suspirar pero al leer sentí la necesidad sonreír. sonrío porque me sobran los motivos porque me queda mucho y porque nos queda nada sonrío porque aun tenemos el lápiz en nuestras manos y sé que aun falta por completar nuestras hojas -nuestros ojos- no hemos terminado lo que comenzamos aunque no creo que podamos terminarlo alguna vez ya que las letras fluyen y fluyen.
No hay comentarios:
Publicar un comentario