Si fuera menos cobarde empezaría a hacer más cosas, si fuera menos valiente me quedaría callada. Si fuera menos idiota no diría tanta estupidez junta, si fuera más inteligente no construiría castillos en el aire.
Un momento, yo no he construido nada de nada. ¿acaso tan mal está decir lo que siento? Creo que no lastimo a nadie al hacerlo, salvo a mi misma, pero eso no es lo importante.
No sé en qué momento desvirtué tanto las cosas para creer lo increíble, incluso por un segundo.
Y sí, quizás esté soñando, pero por favor no me despierten.
No hay comentarios:
Publicar un comentario